OLYMPIC FLAME

 

 

 

El más distante punto... Visto así, tal vez no tenga particular interés, pero para nosotros es diferente. Consideremos nuevamente este punto. Eso es aquí. Es nuestro hogar. Eso somos nosotros. En él están todos a los que amamos, todo los que conoces, todos de quiénes has oído hablar, y todos los seres humanos, quienes fueran, que han vivido sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilizaciones, cada rey y cada campesino, cada joven pareja de enamorados, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí: en una mota de polvo suspendida en un rayo de Sol.”

Así empieza el conocido poema “Pale Blue Dot” de Carl Sagan. El Universo, con su incertidumbre, ha sido fuente de inspiración para muchos desde que el ser humano piensa y tiene la capacidad de crear. Olympic Flame nace en Barcelona a finales de 2014 fruto de la curiosidad y de la necesidad imperiosa de mirar hacia al cielo nocturno e intentar encontrar respuestas a lo largo del viaje. Hablan sobre lo que está dos capas más adentro de lo que podemos ver, comparándolo con dos capas más allá de lo que podemos percibir. Las fuerzas que nos unen, las que nos separan, las distancias, ya sean cortas o largas que hay entre nosotros y lo que buscamos, el calor de nuestras ilusiones o la oscuridad y el frío de nuestros adentros más frágiles son algunas de las cosas de las que cantan tan fuerte como pueden, esperando llenar con motas de polvo, una a una, la inmensidad que nos rodea.